mangostan

 mangostan

El mangostán

El mangostán tiene el nombre científico de Garcinia mangostana y pertenece a la familia de las Gutíferas o Guttifereae.
El mangostán esta considerado el fruto más sabroso. Aunque poco conocido en Europa y tener un precio alto en el mercado, su consumo se ha elevado en los últimos años. Es difícil encontrarlo en los comercios, en todo caso hay que buscarlo en tiendas especializadas y, sobretodo, en tiendas donde vendan productos asiáticos. En Europa se puede encontrar el mangostán en los meses que van de mayo a noviembre.
Existen diversas variedades de fruta mangostán, en algunas de estas variedades pueden llegar a pesar cada fruto un kilo.
La pulpa es jugosa y dulce, dividida en el interior en cuatro o seis receptáculos, y es de color blanquecino. La piel es dura por su grosor, de color rojo púrpura, adornada con cuatro hojas en su tallo.
El mangostán se acostumbra a servir muy frio, estado en el cual se potencia todo el sabor y aroma de esta fruta. También se pueden elaborar un puré para acompañar el yogur, el helado u otros postres.
El mangostán es utilizado en Asia desde muy antiguo por sus cualidades medicinales, por su piel que se utiliza para elaborar tintes textiles y por sus semillas que se utilizan para extraer aceites.
El punto fuerte del mangostán, en cuanto a sustancias se refiere, es el compuesto de Xantonas que contiene. El Xantonas es una molécula mucho más poderosa y eficiente que la propia vitamina C. Los Xantonas son una sustancia perteneciente al grupo de los polifenoles, que dan el color a algunas plantas y frutos y, que son muy bioactivas. El Xantonas es un poderoso antioxidante que elimina los radicales libres, entre otros beneficios que pueden aportar a nuestro organismo. En la naturaleza existen hasta 220 tipos de moléculas diferentes de Xantonas y el mangostán guarda en su interior, como si fuera un tesoro, la cantidad de 39 moléculas diferentes. No es de extrañar de que en Asia sea una de las frutas más consumida y de que en Europa, gracias a los nuevos descubrimientos científicos y a la información, se este incrementado el consumo de esta fruta. Aunque el sabor y el aroma de esta fruta es inigualable, resulta que es menos importante que los nutrientes que nos puede aporta esta fruta.

mangostan

Propiedades del mangostán

El mangostán contiene las vitaminas C, A, B1, B2, B3 y los minerales de calcio, potasio, fósforo e hierro. Aunque los puntos fuertes del mangostán son los fitonutrientes como xantonas, catequinas, polisacáridos, quinonas y polifenoles. Además, contiene cierta cantidad de estilbenos naturales.

1. El mangostán tiene propiedades antienvejecimiento. Ayuda a retrasar los efectos del envejecimiento.

2. El mangostán tiene propiedades bactericidas. Elimina ciertas bacterias y ayuda en la prevención de las infecciones por algunas bacterias nocivas.

3. El mangostán tiene propiedades antidiarreicas.

4. El mangostán tiene propiedades antiinflamatorias.

5. El mangostán tiene propiedades antipéricas. Baja la temperatura ocasionada por la fiebre.

6. El mangostán tiene propiedades antivirales. Ayuda a prevenir y eliminar determinados virus.

7. El mangostán tiene propiedades hipoglucémicas. Ayuda a bajar los niveles de azúcar en la sangre.

8. El mangostán ayuda a bajar la tensión arterial alta.

9. El mangostán ayuda a reducir la ansiedad.

10. El mangostán ayuda a prevenir la depresión.

11. El mangostán reduce los síntomas de la artritis. Es antiinflamatorio.

12. El mangostán previene los cálculos renales.

13. El mangostán elimina la fatiga intelectual y física.

14. El mangostán alivia los síntomas de las alérgias estacionales.

15. El mangostán elimina y previene las infecciones por hongos.

16. El mangostán mejora la salud cardiovascular.

17. El mangostán beneficia al sistema nervioso.

18. El mangostán refuerza el sistema inmunológico.

19. El mangostán ayuda en la lucha contra el cáncer. Reduce algunos tipos de tumores y ayuda a prevenir el cáncer.

20. El mangostán es un poderoso antioxidante. Sus fitonutrientes, como el xantonas y las catequinas, actuan como antioxidantes y tienen más eficacia que cualquier vitamina.

Selección y almacenamiento del mangostán

El mangostán cuando esta maduro tiene un color de piel rojo púrpura. La piel tiene que ceder ligeramente a la presión de los dedos. No es aconsejable guardarlo en el frigorífico durante mucho tiempo, ya que adquieren los aromas del resto de alimentos guardados con mucha facilidad y no soportan demasiado bien el frio. Aún así, siempre es mejor consumirla fria. Para ello, podremos enfriar la fruta poniéndola bajo el agua fria del grifo o guardarla en el frigorífico durante un par de horas.
El mangostán maduro puede guardarse a temperatura ambiente durante unos pocos días. Es mejor comprar el mangostán cuando esta bien maduro. Lo sabremos porque la piel es dura y no cede facilmente a la presión de los dedos.No es una fruta que se pueda recolectar sin madurar del árbol. Desechar las frutas con marcas o golpes en la piel, señal de que se han recogido del suelo y no del árbol.

Variedades del mangostán

El mangostán es una fruta de reciente expansión en occidente, así que no se han catalogado sus diferentes variedades. Lo que si que se ha hecho es diferenciar los tamaños y los pesos. Podemos encontrarnos, con suerte, frutas de un 1Kg. de peso y frutas de 100 g. de peso. Decimos suerte porque el mangostán es una fruta muy difícil de encontrar, exceptuando en Asia. Lo normal es comprar cápsulas o jugos de mangostán por internet, algo que no recomendamos. Quizás en alguna farmacia podamos encontrar cápsulas de alguna marca farmaceútica reconocida mundialmente, de otro modo es mejor no arriesgarse a comprar algo en lo que desconocemos su calidad por mucho que nos cuenten. También hay que decir, en defensa de algunos vendedores de estos productos, que algunas marcas facilitan los componentes de lo que venden y sus análisis de laboratorio, algo que es de agradecer y, que se puede comprobar en un laboratorio local por un módico precio.

Historia del mangostán

El origen del mangostán se situa en Malasia. Es una fruta muy conocida y cotizada en Asia, por lo que es muy difícil de que llegue a Europa. Aún así, llegan algunas cantidades pero con unos precios elevadísimos. El consumo en Europa ha crecido mucho en los últimos años, debido a sus cualidades medicinales, algo que ya conocian en Asia desde muy antiguo. Otra razón más para que sea difícil encontrar esta fruta en los comercios.
Existen escritos antiguos que mencionan las propiedades del mangostán, que datan del año 600 procedentes del sudeste asiático. También existen manuscritos pertenecientes de la dinastia Ming en la China del año 1368. El centro botánico inglés de Kew Gardens introduce por primera vez el árbol del mangostán en Inglaterra en el año 1729. En 1735 se realizan los primeros estudios, trabajos y escritos sobre las propiedades del mangostán en Europa. En 1776 John Ellis describe las virtudes del mangostán en su libro „Una descrpción del mangostán y la fruta del pan”. En el 1810 fue cultivado con intenciones de domesticación por primera vez en Tailandia y en Birmania. De hecho, Tailandia es uno de los principales productores de mangostán en la actualidad. Seguidamente se comenzó el cultivo profesional en la India y en Ceilán. En el año 1855 el científico químico alemán W. Schmid, aisla la primera molécula de Xantonas de un fruto de mangostán. En 1932 médicos de la OMS utilizan el mangostán para tratar diversas afecciones en Singapur, los resultados positivos son publicados en diversas publicaciones médicas chinas. En 1956 la universidad de Harvard elabora la primera fórmula química molecular del mangostán, el alphamangostín.
El uso más habitual del mangostán es comerlo como postre en fresco. Aunque en Asia también se pueden encontrar productos manufacturados, en conserva y en mermelada.
Además de la fruta, también se utilizan las raices y las hojas. Con la raíz y la corteza del mangostán se elaboran polvos medicinales para tratar diversas dolencias en China y en la India. Con las hojas se elaboran infusiones, también con fines terapeúticos.
El cultivo del mangostán es bastante exigente, por lo que su introducción en algunos países no ha sido posible a pesar de los intentos. En la actualidad se cultiva en Malasia, Tailandia, China, Brasil, India, entre otros.