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La fresa

La fresa tiene el nombre científico de Fragaria ananassa y pertenece a la familia de las Rosaceae.
Las fresas más sabrosas son las que crecen de forma silvestre en los bosques. De la fresa silvestre han surgido todas las fresas que conocemos en la actualidad, incluso el fresón tiene su origen en la fresa silvestre. La fresa silvestre es más pequeña, sabrosa y aromática que las fresas cultivadas y comercializadas.
La fresa es en realidad una baya, los frutos son las pequeñas semillas que adornan y cubren completamente la baya.
La fresa esta muy bien valorada en diferentes industrias. En la industria conservera y en la industria de la alimentación se utiliza para elaborar ricas mermeladas, jaleas, confituras, yogures, helados, bebidas afrutadas con leche y sin leche, etc. Mientras que en la industria pastelera se utiliza mucho para adornar pasteles y pastelitos, para cambiar el color de la nata, etc.
Las fresas son fáciles de cultivar de forma casera y autónoma. Hay que tener cuidado con las heladas. Para ello es mejor cultivarlas en grandes macetas rectangulares y cuando sepamos que vamos a tener una helada, solamente tendremos que introducirlas en el interior de la vivienda. De esta forma salvaremos a las plantas y nos aseguraremos la cosecha.
De las plantas de las fresas también se utilizan las raíces y las hojas para elaborar infusiones. Las primeras hojas, las que estan más abajo en el tallo, se elaboran infusiones con un gran efecto astringente y antidiarréico.

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Propiedades de la fresa

Las fresas son ricas en vitamina C. Además aporta vitaminas A, B1 y B2. Las fresas también contienen una gran variedad de minerales como el hierro, potasio, calcio, Zinc, manganeso, fósforo, magnesio, y cobre.

1. Las fresas refuerzan el sistema inmunológico.

2. Las fresas previenen y alivian los síntomas de los estados gripales y catarrales.

3. Las fresas tienen efectos positivos sobre el hígado y la vejiga biliar.

4. Las fresas tienen propiedades depurativas. Ayudan a eliminar los tóxicos que se almacenan en los riñones y en las vías urinaras.


5. Las infusiones con hojas de fresas tienen propiedades astringentes. Dichas infusiones son muy recomendables para inflamaciones de encías y para detener las diarreas.

6. Las fresas mejoran el estado de la piel.

7. Las fresas tiene propiedades antioxidantes. Elimina los radicales libres.

8. Las fresas tienen propiedades antienvejecimiento. Efectivamente, el consumo de fresas disminuye los efectos del declive de la edad mejorando las habilidades cognitivas y motoras.

9. El ácido de las fresas es capaz de eliminar el sarro que se acumula en los dientes, además de mejorar el estado de las encías.

10. El consumo habitual de fresas disminuye el riesgo de padecer diabetes del tipo II. Para que esto sea así, el consumo no debe ser inferior a tres veces por semana. De esta forma se consigue que las fresas bajen los índices de azúcar en sangre.

Selección y almacenamiento de la fresa

Al comprar las fresas y quererlas almacenar en la nevera no hay que retirar los pequeños tallos y hojas verdes, ya que se estropearían enseguida. Al comprarlas hay que escogerlas que no esten verdes ni demasiado rojas o rojo oscuro. El rojo oscuro indica que la fresa esta demasiado madura. Es mejor comprarlas a granel que en bandejitas, de esta forma sabremos como estan todas las fresas antes de pagar por ellas.
Las fresas se estropean facilmente, así que hay que consumirlas lo antes posible. De todos modos se pueden conservar unos pocos días en el frigorífico.
Hay que lavar bien pero brevemente las fresas y después retirar las hojas y el tallo. Si se lavan excesivamente pierden aroma.
Las fresas son muy fáciles de congelar.

Variedades de fresas

Existen multitud de variedades de fresas pero todas ellas han surgido del cruce de plantas silvestres. Así que todas las fresas comercializadas tienen su origen en las plantas silvestres que han sido mejoradas durante muchos años.
Las distintas variedades de fresas se distinguen entre ellas por su sabor, su aroma y, sobretodo, su tamaño.

Historia de la fresa

La fresa es originaria del hemisferio norte. Las fresas silvestres han crecido a lo largo de los años en las montañas y en los montes europeos, aunque el hombre primitivo no hizo demasiado caso a este fruto de la tierra. Incluso parece haber pasado desapercibida para griegos y romanos. Solamente Plinio el viejo hace mención a la fresa en sus escritos. El resto de escritores de las épocas romanas y griegas no hacen mención alguna.
Tenemos que ir al siglo XIII para encontrar otra mención literaria sobre la fresa. La realiza un médico bizantino llamado Nicolás Myrepsos, también conocido como Nicolás de Alejandría.
Durante los años de 1300 se cultiva la fresa en la corte francesa y en otros jardines particulares como planta ornamental.
Fue en el siglo XV cuando los ingleses comenzaron a cultivar y seleccionar las fresas con fines alimenticios. Pero estos fines alimenticios se suscriben al entorno adinerado y no a las clases populares con muchos menos recursos económicos. Antes de esto no se solían consumir porque concurrían leyendas y dichos absurdos que hacían que las poblaciones tuvieran animaversión a las plantas silvestres de las fresas. Un dicho absurdo de aquellas épocas era que las serpientes y los sapos se arrastraban por estas hierbas.

Económicamente las fresas son un producto muy lucrativo. No solamente se utiliza en la industria alimentaria para elaborar todo tipo de derivados o subproductos de la fresa, también es utilizada en la industria de la cosmética.
Hoy en día se cultivan fresas practicamente en todo el mundo, no solamente con fines comerciales sino también con fines ornamentales. Los principales productores de fresas son España, Italia, Francia, Sudáfrica, EEUU, etc.