chirimoya

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La chirimoya

La chirimoya tiene el nombre científico de Annona cherimola y pertenece a la familia de las Anonáceas.
La chirimoya es una baya con una piel suave y una pulpa cremosa y aromática. En su interior guarda muchas semillas de color negro. Con estas semillas se elaboran potentes insecticidas, así que es mejor no ingerirlas.
La chirimoya es una fruta que no aguanta el calor de la cocción, por lo que no podemos confeccionar compotas o mermeladas con ella. Al cocerlas pierden todo su aroma, algo que no ocurre con otras frutas.
Conseguir una buena cosecha de chirimoyas es un trabajo duro, pues la polinización de las flores se tiene que realizar manualmente. El motivo es que las flores desprenden un aroma demasiado leve y no atrae a los insectos, que deberían ser los encargados de realizar la labor de polinización. La recogida de la fruta también se tiene que realizar manualmente al ser una fruta delicada, que se estropearía facilmente si se realizase la recolecta con métodos mecánicos.
A pesar de los inconvenientes que tiene su recolección, es una fruta muy valorada por los amantes de las frutas, al ser una fruta dulce, cremosa y aromática que despierta todos los sentidos. Se puede comer tal cual o elaborar deliciosos zumos de chirimoya. Como sugerencia añadiremos que una vez separada la pulpa de la piel que la cubre pierde rapidamente su color blanco y se torna en color marrón claro. Para preservar el color se puede rociar con un poco de zumo de limón.

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Propiedades de la chirimoya

La chirimoya nos aporta las vitaminas A, B1, B2, B3 y C . Respecto a los minerales, la chirimoya contiene Calcio, Hierro, Fósforo, Potasio, y Sodio.

1. La chirimoya es una de las pocas frutas que contienen vitaminas B1 y B2. Estas vitaminas también son conocidas por los nombres de Tiamina y Riboflavina, respectivamente.

2. La Tiamina de la chirimoya mejora el sistema nervioso y las fibras nerviosas. También mejora la visión y los procesos cognitivos del cerebro. La Tiamina favorece la absorción de glucosa en el cerebro, lo cual facilita que el cerebro tenga todo el alimento necesario y no tengamos fatigas o cansancios mentales.

3. La Riboflavina de la chirimoya mejora el aspecto y favorece la formación de la piel, de las uñas y del cabello. Además, fortalece el sistema inmunitario, ayuda a producir glóbulos rojos y a tener una buena visión.

4. La chirimoya también aporta Niacina o vitamina B3. La Niacina reduce el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno. Reduce los riesgos de sufrir ataques de corazón.

5. La chirimoya aporta vitamina C. Lo que va muy bien para aliviar los síntomas de los estados gripales y catarrales.

6. La chirimoya contiene fósforo. El fósforo es necesario para la formación ósea y dental. El fósforo mejora nuestra capacidad mental al ayudar a nuestras neuronas a comunicarse entre ellas.

7. La chirimoya contiene Potasio. El Potasio regula los electrolitos. El Potasio ayuda a eliminar los calambres musculares y regula la función cardíaca.

8. La chirimoya nos aporta Hierro. El Hierro es necesario para prevenir y combatir la anemia. El hierro es esencial para transportar la glucosa a las células y los tejidos. Además, el hierro ayuda a eliminar tóxicos no generados por nuestro organismo.

9. La chirimoya también nos aporta fibra que previene el estreñimiento y regula las funciones gastrointestinales.

Selección y almacenamiento de la chirimoya

La chirimoya no se puede guardar durante mucho tiempo. Si las chirimoyas estan demasiado maduras lo notaremos porque se hunde la yema del dedo al hacer la más mínima presión sobre la fruta.
Si compramos la chirimoya sin madurar del todo, lo más normal, dejaremos que madure a temperatura ambiente. Cuando la chirimoya se encuentre madura se puede guardar en el frigorífico unos pocos días, pero lo aconsejable es consumirla cuanto antes.

Variedades de chirimoyas

La chirimoya fina o también conocida con el nombre de Forma laevis es la que tiene el sabor y aroma más sabroso. Se cultiva principalmente en la isla de Haití y en México.
En España se cultiva la variedad llamada Forma impressa. Esta variedad de chirimoya contiene un gran número de pepitas negras.
Otras variedades son la Forma mamillata y la Forma umbonate. Israel, es otro país gran productor de chirimoyas, produce la chirimoya llamada Forma tuberculata.
Existen más de 50 variedades diferentes, pero las que hemos mencionado son las que se comercializan en la actualidad.

Historia de la chirimoya

La chirimoya es originaria de las montañas de los Andes. El origen de la chirimoya en los Andes abarca desde las montañas situadas en Perú, las montañas de Ecuador, las montañas de Colombia y las montañas de Chile. En todo este tramo de la cordillera andina se cree que se originó el cultivo de la chirimoya por las tribus precolombinas. En excavaciones arqueológicas se han encontrado representaciones artísticas de esta fruta realizadas por los precolombinos. Se supone que estos mismos pueblos fueron los que llevaron el cultivo de la chirimoya a centroamérica, especialmente a México.
Los españoles se encargaron de difundir el cultivo de la chirimoya primero en África y, después, en Asia.
En la actualidad los principales productores de chirimoyas son España, Israel, Sudáfrica, Chile, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, EEUU y Perú.
La chirimoya se utiliza principalmente en gastronomía. Su consumo se realiza como postre o en compañia de otras frutas con una macedonia. También se elaboran deliciosos zumos. En los países del sur de américa se utilizan las semillas como insecticida natural, elaborando un fino polvo con dichas semillas.
Podemos encontrar chirimoyas durante todo el año en los comercios gracias a la gran variedad de países cultivadores de esta fruta.